Antonio Machado Ruiz, el poeta intimista, sobrio, austero y crítico de la apatía española, nace en Sevilla, el 26 de junio de 1875, estando su familia conformada por sus padres, Antonio Machado Álvarez y Ana Ruiz, y su hermano mayor Manuel, que también se destacaría como escritor y poeta. Luego, el matrimonio tendría tres hijos más.
Antonio Machado recibió una formación innovadora en la Institución Libre de Enseñanza. Bajo la tutela de Francisco Giner de los Ríos, se nutrió de la filosofía del libre pensamiento y un enfoque educativo que resaltaba el análisis crítico sobre la memorización. Esta influencia marcó profundamente su perspectiva hacia la vida, impregnándose en sus obras que reflejaban un pensamiento reflexivo y una sensibilidad hacia las cuestiones sociales y culturales de su tiempo.
En 1883 la familia se muda a Madrid, donde Antonio cursa estudios en la Institución Libre de Enseñanza, propiciadora de un pensamiento libre, no memorístico, crítico y activo, donde fue discípulo de Francisco Giner de los Ríos; y luego el Bachillerato en el Instituto San Isidro y a posteriori en el Cardenal Cisneros, pero no lo completa; estudiando teatro conjuntamente.
Su hermano Manuel radicado en París estimula su viaje hacia la capital francesa en 1899. Juntos trabajan como actores dramáticos, además de desempeñarse Antonio como traductor en la Editorial Garnier. De regreso a España termina sus estudios de Bachiller.
Retorna a París en 1902, donde se contacta y entable un vínculo amistoso con Rubén Darío, de donde recibe la influencia modernista; y un año después, de nuevo en su patria, conoce a Juan Ramón Jiménez a quien le unirá una amistad. Ese mismo año publica “Soledades”, de tinte modernista, versión que amplía en 1907 con “Soledades, Galerías y otros poemas”, donde se revela un sesgo intimista, como soledad reflexiva.
En 1909, con 34 años se casa con la quinceañera Leonor Izquierdo, y dos años después se traslada a París junto a Leonor, por una beca de estudios.
El matrimonio con Leonor Izquierdo fue en muchos aspectos un periodo de intensa inspiración para Machado. Su amor por Leonor traspasó a sus versos, y tras su prematura muerte en 1912, Antonio encontró en la poesía un refugio donde canalizar su profundo duelo. Esta pérdida se convirtió en un tema recurrente en su creación literaria, marcando una etapa de introspección y soledad poética.
La tuberculosis le arrebata a su joven esposa en 1912, y eso ocasiona su radicación junto a su madre en la provincia de Jaén, donde durante siete años se dedica a la enseñanza de Gramática Francesa y a estudiar Filosofía.
Como admirador del terruño castellano, con sus páramos y ríos y bajo la influencia de la generación del 98, publica en 1912 “Campos de Castilla”, obra sobria y realista que trasciende lo paisajístico para adentrarse en la problemática nacional e histórica.
Antonio Machado se encontraba entre los escritores prominentes de la Generación del 98, un grupo que abordó con profundidad las crisis sociales y morales de la España de su tiempo. Sus obras trascienden el ámbito personal, explorando las problemáticas nacionales y el deterioro cultural, reflejando así las inquietudes compartidas con contemporáneos como Miguel de Unamuno y Pío Baroja.
En 1917 Federico García Lorca se une a su círculo de amigos. Entre 1919 y 1932 se radica en Segovia, dictando clases de francés en el Instituto de Segovia, donde conoció al poeta y político Mariano Quintanilla y publicando en 1925 “Nuevas canciones”; en 1926, “Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel”, en 1927 “Juan de Mañara”, y en 1928 “Las Adelfas”. Estas tres últimas, piezas teatrales escritas en colaboración con su hermano Manuel; en 1928 “Poesías completas”; y luego, entre 1930 y 1932 otras tres piezas de teatro con su hermano: “La Lola de los puertos”, “La prima Fernanda” y “La duquesa de Benamejí”. En 1932 trabaja como docente en el Instituto Calderón de la Barca. En 1936 publica una colección de ensayos “Juan de Mairena…” relatando en prosa e irónicamente rasgos de la cultura, la política, la sociedad y la filosofía de su época.
En 1937, radicado en Valencia a raíz de la Guerra Civil española se enrola en la Alianza de Escritores Antifascistas. Publica “La guerra”, y 26 artículos en el diario republicano “La Vanguardia” de Barcelona. En 1958 aparece “Los complementarios”. Ante el inminente peligro de ocupación, abandonó Barcelona en 1939, con rumbo a Francia, donde falleció el 22 de febrero de ese mismo año.